Archivos para enero, 2013

leonardo da vinci

-¡Qué insolencia la tuya niña! ¿Me despiertas simplemente porque tienes que hacer un trabajo para no sé qué taller? ¿Qué hora es?
-Perdón Leonardo, es que me encuentro un poco perdida, no quise molestarle. Son las siete de la mañana…
A ver, cuéntame mejor de que se trata.-
Le explico y si bien está un poco fastidiado por la irrupción promete ayudarme.

Se prepara el desayuno, dos pedazos de pan y un té muy caliente. Trae un bosquejo que empezó ayer. La modelo está por llegar.
-No creas que no me he dado cuenta.
Lo miro interrogante.
– Sé que has venido del futuro, tu ropa, tu pelo, todo así lo indica. Cuéntame ¿Cómo avanzó el mundo?
-Leonardo, con todo respeto, esto es al revés. Yo he venido a ver como es un día de su vida…
-Sí, sí , ya sé. Me interrumpe. – ¿Taller literario me has dicho? Respeto todas las artes, por eso te permito la intromisión.

La modelo está lejos de ser hermosa para los cánones actuales, se llama Isabela, me quedo fascinada mirándola. Pasan horas hablando, olvidándose incluso de mi presencia. Ella es su mecenas, por estos días convertida en su modelo. Aprovecho para pasearme por la casa, abarrotada de libros, bocetos, pinturas, dibujos, cálculos, desparramados en un exquisito aparente desorden. Todo respira arte. Vuelvo a la sala justo cuando se despiden. Isabela agita la mano hacia mí a modo de saludo, mientras me sonríe curiosa. Leonardo debe haberla puesto al tanto de quien soy .
Mientras cena conversamos un poco más. Su charla me deja impresionada, sus conceptos de la vida, la autoridad con la que expone sus ideas, me confirman lo que se dice de él. Tiene un entusiasmo contagioso. Su día es agitado, no descansa ni un instante…
Llega el momento de irme, no sin antes prometerle que volveré pronto, a contarle en que se ha convertido el mundo….

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Un día en la vida de Albert Einstein

Publicado: 29/01/2013 en relato
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albert-einstein1Esa noche no podía dormir. A la madrugada ya estaba ordenando todos mis papeles con fórmulas, ecuaciones, números, letras adheridos al piso y al pizarrón. Comencé con mis cavilaciones de todos los días. Eso me calmaba. Al mismo tiempo tomé la decisión.
Me separaría, no podía seguir aguantando esos días desastrosos con mi mujer Mileva. Sé que me ayudó muchísimo, buenísima en matemáticas y física. No fue la mujer de hogar que yo esperaba. Como compañera me hizo la vida imposible. Mi enérgica madre me lo había anticipado. Mis dos hijos, que presenciaban nuestras discusiones y gritos eran tristes y el más chico enfermo mental.
Comencé a tranquilizarme recordando a mis tantas amantes y principalmente a mi prima Elsa Einstein por la cual ardía de amor y deseo. La voy a buscar, sé que está separada y cambiaré mi vida . Sólo de pensarlo mi cerebro recibió
un soplo de vida y de futura felicidad. Yo aún soy un físico desconocido
pero ya estoy muy cerca de dar a conocer y ser famoso con la TEORIA GENERAL
DE LA RELATIVIDAD.
Mileva entró de pronto y me dijo gritando:– ¿Qué te pasa, estás completamente loco?
¿Qué haces a estas horas de la madrugada? Me interrumpió mis hermosos pensamientos. Sólo contesté:– No me grites, lo nuestro ya terminó. Llorando a los
gritos se fue de mi vista. Claro, los chicos se despertaron y comenzaron a llorar.
A mi, ya nada de eso me llegaba, como buen judío alemán, lo decidido era lo que
haría y mi vida tendría otro rumbo.

imagesFrida se despertó con la cabeza pesada de un sueño de morfina y alcohol. La única combinación que le permitía algunas horas de descanso.
La pesadilla del accidente del ómnibus la había visitado esa noche.
Llamó a la muchacha para que le ayude a vestirse y asearse para batallar un nuevo día. La columna le dolía horriblemente.
Pensó:
– Voy a tomar los calmantes con el desayuno.
La cocinera le preparó los molletes con jugo de naranja que pidió la noche anterior. Diego le prometió desayunar con ella, pero el comía más pesado, para hoy se le había antojado unos chilaquiles.
En el desayuno Frida no le sacó la vista de encima a Rivera, sus ojos “dardeaban” hasta tal punto que Diego la miró con la mirada interrogante.
-¿Y qué tal la Cristina (refiriendo a su hermana)?- ¿Es buena de cama?- Le preguntó.
Diego le contestó punzante:
– ¿Y León, que tal la verga comunista del viejo, se le para o se dedica a leer El capital, ja, ja…?
La risa le sacudió su abultado vientre.
Frida no le respondió, se imaginó a Diego arriba de su hermana y algo le revolvía las tripas, por otro lado también pensó en la bronca que le daba a Rivera que Trotsky, justo Trotsky…León Trotsky …Ídolo del Rivera en su juventud, poseyera a “su” Frida en el cuarto de huéspedes. Se pasó la lengua por los labios relamiendo la venganza.
Pero esta pequeña discusión domestica no fue lo que haría de este día uno muy especial.
Frida miro el almanaque, indicaba 30 de agosto de 1940. No pensó que fuese una fecha diferente de las escritas en el negro grueso de los días comunes.
¡Pero un poco más tarde una noticia terrible tiñó de rojo su número del calendario!
Desde la cocina se escuchó la radio de la cocinera.
El locutor en ese tono dramático de las desgracias, la transmitió en un boletín relámpago antes del noticiero matutino.
Esa misma mañana un tipo aparentemente llamado Jacques Monard Vendendreschd, consiguió acercarse al “viejo” con el pretexto de darle a leer un escrito de su autoría.
Cuando Trotsky estaba distraído le golpeó violentamente la cabeza con un “piolet” *de andinista. Trotsky no murió en el acto, inclusive se defendió del asesino, que mucho más tarde se descubriría como Ramón Mercader, un comunista catalán enviado por Stalin.
Frida y Diego quedaron absolutamente desconsolados y espantados por el trauma del violento asesinato, tanto a uno como al otro el desencuentro de pasiones les revolvió el estomago.
El grito de Trotsky, como así fue llamado el asesinato, tuvo de ahí en mas un gran influencia en la pintura de Frida. La sangre de ese crimen se sumó al colorido dolor ya preexistente y chorrea de la mayor parte de sus obras.

imagesComo reportero del The Daily Telegraph, fui enviado a Dubai a entrevistar a Diego Armando Maradona. Después de sus últimos fallos, fueron los Emiratos Árabes los únicos que estaban dispuestos a contratarlo por el espacio de dos años pagándole una suma de treinta y cinco millones de dólares, para que sea director técnico del equipo AL WASL FC.
Llegué a la hora estipulada, un servidor árabe vestido con una galabía blanca y con una cafía en su cabeza, me indicó con la mano que entre.
Me hizo esperar casi una hora, mientras tanto observé las paredes del departamento, que estaban cubiertas de condecoraciones, fotos, banderines, camisetas, carteles enormes haciendo culto a su nombre:”Viva Maradona”, balones de fútbol, algunos de oro, y la repisa que desbordaba de copas ganadoras de todos los tamaños y colores.
No había duda, estaba en la casa de uno de los grandes…
Cuando apareció, tenía cara de no haber dormido bien la noche. Se disculpó diciendo que se había olvidado de nuestro encuentro. Vestía un pantalón corto y una camiseta que dejaba a la vista su panza enorme.
Su secretario nos ofreció un jugo, ya que en los países árabes, lo alcohólico está prohibido por ley religiosa. Su metro sesenta y cuatro de estatura, lo hacían parecer más obeso todavía. Comencé a interrogarle acerca de su estadía en un país donde la religión impide hacer tantas cosas y al mismo tiempo lo limitan a ciertos horarios claves donde la gente, y en este caso los jugadores árabes deben rezar (cinco veces al día). Me dijo que eso era cuestión de tiempo, y que cree que se acostumbrará. Por ahora debe cumplir el contrato estipulado. Lo que me dió a entender que su interés, era sólo económico.
Me interesé por sus horas de ocio, qué hace cuando no trabaja, ya que en un país sin idioma era muy difícil convivir.
Se sonrió y me dijo que lo que más le interesaba era ver los programas de deporte que aunque no entendiese el idioma, el fútbol era fútbol en todo el mundo.
Sonó el teléfono, su “secretario” atendió y le pasó la llamada. Habló en un inglés bastante primitivo, pero por lo visto suficientemente “elevado” para la circunstancia. Se disculpó que la entrevista debía terminar en esos instantes, ya que el entrenador le pide llegar a la cancha lo antes posible. “la situación del equipo está mal”_ me aclaró_ “por eso no quiero hacer problemas innecesarios, aquí rigen otras leyes que yo no conocía…”
Me dejó atónito, tenía tanto para interrogarle… ¿podré venir mañana? Así continueremos la entrevista?
_ ¡No!_ su respuesta fue contundente –

Días después llegaron noticias que Diego Armando Maradona fue despedido y obligado a pagar una multa de varios miles de dólares por que el equipo Al Wasl FC
perdió varios partidos importantes.

A todos les llega la decadencia, hasta al MEJOR JUGADOR DEL SIGLO…

Lazos por Aída Rebeca Neuah

Publicado: 26/01/2013 en relato
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images (1)El acotamiento temporal siempre les había dado mala espina. En sus mentes  las cosas sucedían sin dar cuenta ni de un antes, ni de un después, ni de antecedentes, ni de  consecuencias. Cuando el periodista los alentó a relatar un día de su vida, los acontecimientos se les agolparon en la mente. Tal vez, alguna mañana, se levantaron antes que el sol saliera y desnudos recibieron  el aura. Es posible que un mediodía, que no fuera precisamente en la misma mañana, salieran a comprar el sombrero de plumas que siempre habían querido tener. Quizás esa u otra tarde pensaron que la paz se promueve haciendo el amor y se quedaron en la cama. Y estaban seguros que aquella noche, en la que uno de sus cuerpos dijo adiós, siguieron estando juntos. El lazo que unía a John y a Yoko era más fuerte que la muerte. Era indestructible.

gandhiRevisando el viejo arcón de mi familia, encontré el diario personal de mi abuelo Moshe.

En el diario, relató de su llegada a la Argentina en el año 1.910 y contó de su salida de Ucrania

en el año 1.905. Para mi sorpresa descubrí que el abuelo pasó por Palestina y aquí conoció

a Mahatma Gandhi, que en su nombre encierra el misterio de su espiritualidad, significa “Gran alma”. La cuestión es que ambos coincidieron de casualidad en el templo de los Bahai,

sito en Haifa. Mi abuelo llegó allí después de su extenuante viaje en busca de refugio, un poco

de agua y comida, de pronto sintió un aire sobre su espalda y giró sobre sus pies, ahí estaba

un hombre delgado de cabeza calva y anteojos, vestido con una túnica blanca que había llegado

para meditar en el lugar. Fue una vivencia increíble prosigue mi abuelo, ver a este hombre

de piel morena y estatura baja con una luz en su cuerpo que no podía explicar, pero sintió

paz y tranquilidad en el alma, para él fue como encontrarun ángel en medio de la nada.

Trató mi abuelo hablar con Gandhi, descubrió que no tenía idioma en común, él sabía idish y

ruso, Gandhi además del hindú hablaba varios idiomas que mi abuelo no comprendía .

Después de unas horas mi abuelo tuvo que embarcar para viajar hacia Argentina fue entonces

que lo buscó para despedirse, se fundieron en un abrazo y Gandhi le entregó un libro

pequeño. Este libro mi abuelo logró traducirlo y eran simplemente frases de Gandhi , que lloró

de emoción cuando leyó, porque le recordaban los años vividos. Algunas de estas frases

inspiraron muchos movimientos pacifistas en el mundo y yo se las quiero transmitir:

“No hay caminos para la paz, la paz es el camino”

“Ojo por ojo y el mundo se quedará ciego”

“Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena”

“La fuerza no proviene de la capacidad física sino de la voluntad indomable”

“Con mi muerte lograrán tener mi cuerpo, más no mi sumisión”

Napoleon_in_His_StudyHoy 15 de mayo de 1821, leo nuevamente y por última vez mis memorias, de lo bueno hecho en mi vida como asistente personal y comandante de artillería de mi líder , mi ídolo y mentor Napoleón I de Francia, , su salida de Elba no hubiera podido hacerla sin mí y hoy día finalmente, decretaron su muerte a los cincuenta y dos años, luego de los seis años de exilio por segunda vez en Santa Elena, esta vez a 1870 kilómetros al Oeste de la costa de África.Al hacer recuento de mi vida y la suya me sorprendo, ya decidí morir hoy, también yo estoy enfermo, nací como él en Ajaccio, Córcega, Italia, de familias nobles, solo 15 días después en Agosto de 1769, estudiamos para artilleros en Francia, por eso su éxito militar me sorprende más que su éxito político, porque venció a numerosas tropas desarrollando estrategias de guerra que le permitieron repetidas veces vencer a enemigos mucho más numerosos y su derrota en Waterloo y en la campaña de Rusia de 1812, nadie lo pudo comprender, ese invierno fue inconcebible en la historia moderna.
En Elba, eran solo 12,000 habitantes en 20 kilómetros cuadrados al sur de la costa toscana Italiana, que recibió al aun emperador, trató de suicidarse al no soportar la separación de su esposa y su hijo, estuvo menos de un año y en ese tiempo dirigió como un padre a desarrollar la minería, la agricultura y logramos armar una pequeña nave con su armada, con la que esperábamos él pudiera recuperar el poder de Francia frente a la coalición de seis países enemigos, mi diario dice:
28 de Febrero de 1815. No he puedo dormir y ya son las 5.30,Napoleón ya despertó sabiendo de la llegada a las playa del Golfo de Juan, ya en Francia luego de nuestro escape de Elba, ya sabe que la coalición envió una flota del 5to Regimiento de ciento cincuenta mil hombres a interceptarlo y detenerlo.
Son las 8.30 am y no comprendo que piensa mientras se pasea a babor con la mano en medio de la chaqueta , estoy asustado, pensando que toda mi vida y mi carrera se la debo a él, nos apresaran de nuevo , a quien defendió y transmitió los principios de la revolución francesa después de ella a toda Europa, que como joven oficial tuvo destacado papel en las dos guerras contra los países enemigos de la nueva república, y como cónsul logro una exitosa conquista de toda Italia, ahora sigue tranquilo, concentrado, sin decirme palabra.
Llegamos a la playa a las 11.15. Al descender frente a las tropas, ni se inmutó, se dirigió a ellas fijamente, desmontó del caballo seguro de estar ya al alcance de disparo y sólo dijo:
ACA ESTA SU EMPERADOR, MATENME SI QUIEREN… les tomo solo medio minuto a todos los hombres franceses decidirse, del medio de las tropas afloró un grito unánime , unísono que proclamó: VIVA EL EMPERADOR.
Son sólo las cinco de la tarde y marcho orgulloso con las tropas de Napoleón a Paris, por segunda vez tomará el poder como Emperador de Francia, la emoción que sentimos es evidente, se nota en la sonrisa de todos, en las bromas y empujones de quienes sienten haber regresado a su verdadera ejército nacional y en los cánticos en francés.
Ya estamos a las puertas de Paris, son las siete de la tarde y ahora somos ya 200,000 los seguidores que enfrentaremos la historia, para esta vez liberar a Francia de la coalición enemiga desde adentro, será una guerra distinta esta una vez más.
El Emperador ordenó acampar a las puertas de Paris, a las nueve de la noche, tomará la ciudad con calma y en paz mañana, envió un mensaje al Congreso de Viena anunciando su arribo a Paris y la toma de su cargo, el sigue paseándose con la mano en medio de la chaqueta antes de ir a dormir, pensando en la respuesta que recibió que lo declara fuera de la ley, pero esta vez sonríe, el hombre que participo en la revolución francesa, escribió el código napoleónico de influencia en toda la legislación moderna confirmando una revolución socialista en una Monarquía Imperial, que venció a las tropas Británicas, Germánicas , Holandesas , Austriacas y logró dominar Europa desde Rusia hasta Egipto,todo el mundo y la historia sabe ahora que el emperador Napoleón I ha vuelto.