Archivos para mayo, 2013

Imprevisto Vera Winitzky

Publicado: 28/05/2013 en relato
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266Buenos Aires. Noche primaveral de sábado. Iglesia San José de Flores totalmente iluminada y con flores blancas diseminadas por doquier.
Los novios ante el altar mayor frente al cura Fermín. Se escuchan los últimos acordes de la Marcha Nupcial. José Copello, el novio, acaba de dar el SI mirando a su amada.
Con palabras firmes se escucha ahora la voz del cura diciendo a la novia: Elvira Galín quiere por esposo al señor José Copello, en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y en la riqueza y le será fiel toda la vida?
Retumbó rotundo y estridente el NO. La novia giró sobre sus talones, rápidamente tiró sus zapatos blancos, tomó la cola de su vestido y salió corriendo de la Iglesia. El novio perplejo miraba a su madre y a su suegra desmayadas. Todos impávidos y alelados. El Cura Fermín se quedó sin palabras mientras los invitados se retiraban sorprendidos. tristes y cabizbajos.

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¿SUEÑOS? Luis Goren

Publicado: 15/05/2013 en relato
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14511808-las-estrellas-y-galaxias-en-espiral-en-el-espacio-profundoEl laboratorio era enorme y estaba construído en una zona desértica donde solamente se podía acceder por vía aérea. Y para llegar, había que saber perfectamente las coordenadas del lugar, cosa que muy pocos conocían, ya que desde el aire, no se percibía ningún atisbo de dicho laboratorio.
En este lugar ultrasecreto de un Planeta (cuya ubicación y nombre no viene al caso) vivían y trabajaban en estrecha colaboración, científicos reclutados en toda la Galaxia, que tenían una pasión común que los unía: el estudio del Tiempo. Y a eso dedicaban su vida.
Las investigaciones habían llegado a un estado, en el que casi todos estaban de acuerdo, de que lo que se conocía como “correr del tiempo” o “el paso de las horas” eran simplemente INSTANTES, y que el tiempo en realidad era una sucesión de instantes.
Por ejemplo: El viaje Interestelar, era posible, gracias a que se había conseguido superponer dos instantes, y la nave pasaba de un instante a otro, y salía de “esta” estrella y estaba en la cercanía de la “otra”. Algo complicado de entender para quien no conocía las matemáticas necesarias.
Estas personas, ya no vivían en base al tiempo como nosotros lo conocemos (horas, minutos, etc.), si no que atravasaban instantes, y su existencia estaba basada en los instantes, y nada más.
Y ocurrió lo que tenía que ocurrir; pasado el tiempo (no importa cual), el laboratorio despareció, y solo quedó el desierto barrido por los vientos, y como antes, ni vestigio de nada de lo que podría haber sucedico allí. Para el laboratorio, había llegado su instante.

5977880-retrato-de-un-hombre-guapo-y-expresivo-en-estudio-sobre-fondo-blanco-de-aisladosTe beso. Siempre lo hago al llegar. Siento un ruido a mi  espalda. Me doy vuelta.  Para ver detrás de mí, tengo que dejar de mirarte. Lástima. Giro para la izquierda.  Mis ojos pasan por el sillón, ese nuevo que compraste. ¿Tanto salió esa porquería? Recién lo veo, un cachivache. La mesita ratona  está corrida de lugar. Sigo girando, la puerta de nuestra  habitación, cerrada. El baño, mojado. ¿Sacaste el cuadro que te regalo  mamá sin consultarme? ¡Qué mal! Se va a enojar. La puerta de calle, como siempre, sin llave. Algún día vamos a tener una desgracia.  La cocina limpia. ¿Lavaste los platos? ¡Esa es mi mujer! Justo a mi espalda, el ventanal del balcón abierto y un señor desconocido, con tijeras de podar en mano, viene hacia mí desafiante. Un amante, lo sabía. Tenés un amante Martita, por eso querías que hiciera horas extras, no por la plata. Yo laburando como un burro para que vos te diviertas con este tipo, que además es una criatura al lado tuyo. Degenerada. Giro a la derecha para verte. Roja, estas roja de vergüenza. No es para menos, te enganché con otro. “¿Qué me hiciste Martita?” exclamé con furia “¿Qué Martita?” me gritaron los dos a dúo. Los miré. ¡Qué linda pareja! “Perdón,  creo que me equivoqué de depto”.