Posts etiquetados ‘Luis Goren’

Final por Luis Goren

Publicado: 09/09/2013 en relato
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cuchillo-fallkniven-nl5cxHe decidido poner fin a mi vida; tengo cuarenta y ocho años, y hace treinta que trabajo (si se le puede llamar trabajo) como asesino a sueldo para la familia más importante de la mafia. He cobrado muy bien por cada trabajo que me encargaron, y he vivido espléndidamente entre encargo y encargo.
Sin embargo ayer no pude realizar mi cometido. Me encontré frente a un chico de 12 años, y no lo pude matar; no me pregunten por qué causa no lo hice. Sólo sé, que algo se rompió dentro de mí, y me encontré mirando a una criatura que podría haber sido mi hijo, y no pude apretar el gatillo.
Como sé muy bien cual es el castigo que me espera, y no quiero darles el gusto, lo voy a hacer a mi manera, como expiación por todas las muertes que jalonaron mi vida. Tomaré el cuchillo que utilicé en tantas ocasiones, y me voy a cortar la yugular, para después caminar lentamente y luego de rodillas hasta que muera desangrado, así este reguero de sangre mía será el camino que hice toda mi vida, es decir dejar un reguero de sangre por donde pasé.
No recuerdo a cuantos mandé al viaje sin regreso, pero no me siento culpable de lo que hice; si no lo hacía yo, habría sido cualquier otro de los tantos que por un dólar, son capaces de matar a la madre. Siempre pensé (quizás como auto excusa), que yo no era el culpable, sino la sociedad, donde el dinero es todo y está justificado hacer lo que sea por conseguirlo, y así hice yo. Lo que no puedo terminar de entender, es para qué amontonan dinero, tantas personas que no lo disfrutan y solamente lo atesoran. Bueno basta de disquisiciones y terminemos de una vez. Mi decisión está tomada, así que adiós mundo cruel.
QUE NO SE CULPE A NADIE DE MI MUERTE

¿SUEÑOS? Luis Goren

Publicado: 15/05/2013 en relato
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14511808-las-estrellas-y-galaxias-en-espiral-en-el-espacio-profundoEl laboratorio era enorme y estaba construído en una zona desértica donde solamente se podía acceder por vía aérea. Y para llegar, había que saber perfectamente las coordenadas del lugar, cosa que muy pocos conocían, ya que desde el aire, no se percibía ningún atisbo de dicho laboratorio.
En este lugar ultrasecreto de un Planeta (cuya ubicación y nombre no viene al caso) vivían y trabajaban en estrecha colaboración, científicos reclutados en toda la Galaxia, que tenían una pasión común que los unía: el estudio del Tiempo. Y a eso dedicaban su vida.
Las investigaciones habían llegado a un estado, en el que casi todos estaban de acuerdo, de que lo que se conocía como “correr del tiempo” o “el paso de las horas” eran simplemente INSTANTES, y que el tiempo en realidad era una sucesión de instantes.
Por ejemplo: El viaje Interestelar, era posible, gracias a que se había conseguido superponer dos instantes, y la nave pasaba de un instante a otro, y salía de “esta” estrella y estaba en la cercanía de la “otra”. Algo complicado de entender para quien no conocía las matemáticas necesarias.
Estas personas, ya no vivían en base al tiempo como nosotros lo conocemos (horas, minutos, etc.), si no que atravasaban instantes, y su existencia estaba basada en los instantes, y nada más.
Y ocurrió lo que tenía que ocurrir; pasado el tiempo (no importa cual), el laboratorio despareció, y solo quedó el desierto barrido por los vientos, y como antes, ni vestigio de nada de lo que podría haber sucedico allí. Para el laboratorio, había llegado su instante.

ciego_veia_sonabaJuan era un soñador; esto no tiene nada de malo, ya que todos soñamos cuando dormimos, otros sueñan despiertos. Juan era de estos últimos. Lo interesante de Juan, es que no era un soñador común y corriente; no: él era algo especial.
Por ejemplo: cuando salía a la calle, el no veía esa ciudad gris, llena de ruidos de humo tóxico, agresiva que todos vemos; no. Él veía un jardín lleno de colores, con arroyuelos cantarines, que regaban los macizos de flores, en los que las mariposas competían por demostrar quienes eran más hermosas, si ellas o las propias flores del jardín. Un sueño colorido.
En la calle, Juan no veía personas serias, adustas, sumidas en sus problemas, y con cara de estar por ladrarle a cualquiera. No: veía gente sonriente, contenta, con la alegría de vivir pintada en sus rostros, que se notaba que estaban disfrutando plenamente de la vida, como diciendo: tenemos tan poco tiempo DISFRUTEMOS todo lo que podamos. Un sueño optimista.
No tenía TV, no iba al cine, ni necesitaba leer libros; le bastaba con sentarse y soñar. Soñar con el mundo ideal que él imaginaba, le era suficiente para no tener que preocuparse por nada.
Y así transitaba Juan por la vida, hasta que un día despertó de sus sueños, y se encontró con la triste realidad, con lo gris, la monotonía, y la falta de alegría y de colores, que habían llenado todas sus horas y hecho de su vida un sueño .
Algo se rompió dentro de Juan; lo declararon Loco. Ahora en el loquero, Juan es inmensamente feliz. Sueña sin solución de continuidad, y a diferencia del ciego del refrán el “ve” todo lo que sueña, y lo que no sueña también. A veces piensa: “que tontos son los que no saben soñar despiertos; se pierden lo mejor de la vida” y sigue pensando: “por suerte a mi me declararon loco; ¡SI SUPIERAN!”

Un encuentro increíble por Luis Goren

Publicado: 13/03/2013 en relato
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almafuerte[1]Era una mañana soleada de primavera, a fines del año 1899, cuando lo vi venir caminando por la acera; con mis 25 años desvergonzados lo encaré y le dije: “Buenos días Don Pedro, ¿o sería mejor decirle Señor Almafuerte?”. Me miró e intentó no ser descortés. “¿Si?”, me dijo tratando de ubicarme. “No nos hemos visto nunca, señor, pero yo lo conozco muy bien a través de sus poesías”. Se sonrió, y esperó que continuara.
“Estoy intentando ingresar en el periodismo y quisiera hacerle un reportaje que voy a titular: “MI POETA PREFERIDO”. Me miró fijo unos segundos, y me dijo: “Mire jóven, en la esquina hay un café, y dispongo de un rato libre, así que vamos y si puedo, contestaré a sus preguntas”
Nos acomodamos en una mesa del rincón, y ante sendos cafés, comencé: “¿Cómo fue que se dedicó a escribir?”; me contestó: “En realidad, cuando era jóven como usted yo quería ser pintor, pero como no conseguí la beca para poder estudiar en Europa, me quedé con las ganas, así que di salida a lo que sentía y pensaba por medio de la poesía”.
“Pero había algo más, ¿verdad? pregunté. “Si, mi otra gran pasión fue y es la docencia; entiendo que es una obligación para toda persona que puede, tratar de educar a las generaciones futuras”. Y continuó: “Por otra parte, gracias a la docencia, tuve el honor cuando estaba en Chacabuco, allá por 1884, de conocer al que fuera presidente de los argentinos, Don Domingo Faustino Sarmiento”.
“¿También incursionó en el periodismo?” “Por supuesto, pero con muchos problemas; yo siempre digo la verdad, y son muy pocas las personas que aceptan que les digan la verdad, en especial los políticos. Por eso me dedico a las poesías, aunque tampoco les gusta mucho lo que digo en las mismas. Leemos en San Juan, en la Biblia, que Jesús dijo: LA VERDAD OS HARÁ LIBRES. Entonces: ¿como no voy a defender la Verdad ?
Sacó un enorme reloj del bolsillo, miró la hora y me dijo: “Perdóneme joven, pero me estan esperando”. Sin más se levantó y se fué. Yo me quedé sentado pensando.

Planeta especial por Luis Goren

Publicado: 18/02/2013 en relato
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images (3)En una Galaxia sin nombre, girando alrededor de una estrella, había un Planeta con una eterna primavera por clima, sin excesos en ningún sentido. Todo era moderado, en su justo término medio. Un clima suave y dulce. Único en el Universo.

Pero lo que lo distinguía del resto de los miles de Planetas habitados de las Galaxias, todos bajo el Gobierno de la Federación Inter- Galáctica, no era el clima. Ellos no estaban federados, y era el único Planeta que no estaba armado. Esto decía de la calidad de la gente que allí habitaba.

Era algo tan fuera de lo común, que el resto del Universo no lo podía comprender:sin escuelas, tenían sabiduría; sin hospitales ni medicamentos, eran sanos; sin TV, radio, computador y demás, eran enormemente felices, en su vida por demás sencilla, pero tremendamente rica con su filosofía, basada en el amor al prójimo, pues ese era el objetivo de su existencia: AMAR

Y así vivieron durante tanto tiempo, que ya no recordaban cuando y como había empezado todo; hasta que un “mal día”, llegó una flota que conducía al Embajador de la Federación. El Planeta fué “federado” sin ningun problema y se convirtió en el único lugar que todos los habitantes del Universo querían visitar. Era la Meca del Turismo Galáctico.

Y trajeron el progreso y el adelanto tecnológico; el Planeta se convirtió rápidamente en “uno más” de la Federación. Una sola cosa no se pudo salvar: los habitantes del Planeta, que en una generación se extinguieron, pues era un pueblo que no podía vivir sin AMOR.

papaEl Papa es un hombre dedicado de lleno a su tarea. Le gusta la soledad y por esa razón, no permite la entrada a nadie a sus aposentos, especialmente por la mañana, pues se levanta temprano y después de tomar una taza de chocolate caliente (que se prepara él mismo), se dirige a su enorme mesa de trabajo, donde le esperan los papeles que debe revisar, así como la lista de entrevistas preparada por sus ayudantes para esa jornada.
Como todos los días, desde que inició su reinado,a las siete en punto, escucha los golpes dados a la puerta y la voz de Lorenzo que grita: “Bon giorno caro frate, son la sete e tempo buono”. A lo que responde: “Gracie figlio mío, Dio e ío lo sapiamo”. No necesitaba que lo despertaran, pero no quería desilusionar al simplón, que hacía muchos años cumplía con esta tarea.
Se reunió con sus ayudantes, y juntos repasaron el programa de entrevistas que entre otras cosas incluía recibir a una delegación extranjera, y un almuerzo de trabajo con varios Cardenales. Luego una siestita, y a posteriori, escuchar un tedioso informe financiero. Terminó su día de trabajo bastante tarde y luego de rezar, como era su costumbre desde niño, cenó frugalmente y se fue a la cama, para disfrutar de un merecido descanso. Pensó antes de dormirse: “Los años no pasan en vano”.
Durmió profundamente toda la noche, y fue despertado por los golpes en la puerta, y los gritos de Lorenzo: “Bon giorno caro frate, son la sete e tempo buono”, a los que como siempre respondió: “Gracie filio mío, Dio e ío lo sapiamo”. Y cual no sería su sorpresa, al escuchar a Lorenzo, que le gritaba con su voz estentórea: “MERDA, SON LA NUOVE E PIOVE”

¿Asesinato o Justicia? por Luis Goren

Publicado: 07/01/2013 en relato
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         bxp137715h Los dos están muertos; yo los maté,  estoy parado frente a los cadáveres, con el arma en la mano, y totalmente vacío de sentimientos y sensaciones. Es como si fuera un expectador ajeno por completo al hecho. Siempre me pregunté si hacer justicia por propia mano estaba bien, y ahora que lo hice, no tengo respuesta.

          Y sin embargo, YO soy el responsable de la muerte de DOS SERES HUMANOS. Tendría que sentir algo: arrepentimiento quizas, o acaso pena o dolor. Pero no; no siento nada de nada; y hasta pienso que es comprensible. El matar alimañas disfrazadas de personas, es como si pisaras dos cucarachas que se cruzan en tu camino. Se siente un poco de asco y listo.

          Me casé porque estaba enamorado, y después de estos años de vida juntos, me encontré con un panorama, capaz de trastornar a cualquier persona normal. Nunca pude entender cómo se puede amar tanto, y que el amor se convierta en la indiferencia total; no odio, no rencor; solamente el no importarte nada de nada de la otra persona.

          La mujer con quien estaba casado, resultó ser una puta barata, que se acostaba con el peluquero y vaya uno a saber con cuantos más. Hoy no sé si los hijos que creía míos, lo son en realidad, o son de alguno de los amantes o algunos de sus amantes. Merecía morir.

          El peluquero, un ser despreciable, que se aprovechaba de la intimidad provocada por su trabajo, para  seducir a las mujeres que acudían a utilizar sus servicios; y claro él se los brindaba; y a las que eran como mi mujer, les daba servicio “doble”. Y a las que no lo eran “todavía”, el las convencía y las llevaba a la cama. Me enteré que arruinó muchos hogares. Tambien merecía morir.

          Pensé en denunciarlos, pero estas cosas quedan por lo general, sin el castigo correspondiente; y recordé a los niños, que aunque no se si son míos, ahora pueden mirar al futuro libres de lacras; por lo que decidí castigarlos, al peluquero despreciable y a mi esposa (la puta barata) por mi propia mano; no me queda más que llamar a la Policía, y que sea lo que sea.