Posts etiquetados ‘Miriam Podjarny’

Identidad por Miriam Podjarny

Publicado: 10/09/2013 en relato
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mujer-leyendo-de-kuroda-seikiSon las seis de la tarde, estoy leyendo “Días de tormenta “el Nuevo libro de Mijal Shalev.
Primera página, describe las cabañas en los altos del Golan, nieva. Ya no estoy en casa, estoy mirando el paisaje, blanco de nieve, sentada frente al fuego.
Las páginas pasan una tras otra, mientras digiero la historia de OleK , soy transportada a Varsovia ,sufro en el guetto , muero .
Decido buscar historias que ocurrieron en el Guetto, enciendo un cigarrillo y comienzo a leer.
Descubro fascinada el valor de algunos polacos entrando por el alcantarillado, llevandoles medicinas, armamento y tantas otras cosas. Niños y jóvenes luchando por sus vidas, por su identidad.
Miles de muertos.
Apago, fumo y de pronto entiendo que nunca he luchado, nunca me he preguntado por mi identidad, mis raíces. Todo siempre fue claro, soy judía, mi país Israel y para colmo una burguesa.
Lloro, creo que me estoy despertando de una gran pesadilla y por primera vez entiendo que estoy viva. ¿Para qué? ¿Por qué? El silencio me responde.
Deslizo mi mano al cajón, es tan fácil, luego no tendré más preguntas a la falta de respuestas.

Imagen : Mujer leyendo de Kuroda Seiki

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Isla mujeres por Miriam Podjarny

Publicado: 14/02/2013 en relato
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images (2)Erase una vez en una isla, un pueblo muy especial.

Las mujeres de generación en generación se ocupaban del bienestar económico de la isla y de las familias.

El gobierno, democrático por cierto, estaba constituido sólo por mujeres. La alcaldesa, una señora muy linda e inteligente, dirigía con mano firme a toda la población.

En primer lugar eran muy importantes todos los temas estéticos, la Ministra de Estética era una hermosa dama y hacia cumplir los reglamentos rígidamente, por ejemplo, ninguna mujer podía salir de su casa sin maquillarse.

La Ministra de Vivienda, supervisaba cada casa y exigía que todas estuvieran decoradas de acuerdo a los colores con ella acordados.

La Ministra de Trabajo controlaba que cada empleada fuera feliz en su puesto y sus salarios más altos al de los pocos hombres que trabajaban en tareas que no estuvieran ligadas al hogar.

La Ministra de Economía, manejaba espléndidamente los fondos , nunca faltaba ropa, maquillajes, las medias que llegaban a la isla eran de lo mejor del mundo y ni hablar de las carteras que se traían solamente de Italia , en esto ella era muy exigente , una mujer sin una buena cartera no era una mujer completa. Económicamente la isla prosperaba cada año y la tasa de desempleo no existía.

Los hombres, cuidaban de los mas chiquitos, ayudaban en sus tareas a los más grandes y se ocupaban de ir al mercado y preparar la comida. En casos muy especiales se los contrataba en trabajos fuera de casa, en alguna oficina por ejemplo y para ello tenían que presentar permisos  firmados por sus madres, esposas o hermanas.

Esta isla fue feliz durante muchos siglos.

Los hombres en silencio sin que las mujeres prestaran atención en las plazas mientras miraban a los niños jugar, llamaron a revolución.

Hoy, esta isla está gobernada por hombres, la tasa de inflación es del 25% , el desempleo llega al 50% y la desnutrición es la más alta del mundo.

Arbol por Miriam Podjarny

Publicado: 10/01/2013 en relato
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Oak Tree in AutumnTengo frío. Mis vestiduras  recorren nuevos caminos, nuevas vendrán … Entretanto me siento desnudo, solitario.

Veo nubes, un dia gris, húmedo, desolado.

Hoy nadie llega a mi, a refugiarse. Hoy no tengo sombra, tampoco nadie la necesita, mi soledad es inmensa…

Quiero sentirme diferente, ¿que puedo hacer ?

Decido soñar, es una posibilidad, en realidad, la única.

Sol, hermoso sol, reflejas tus rayos en mis hojas verdes, haciéndolas brillar, veo a lo lejos una sombra, espero… Comienzo a distinguir su figura , viene hacia mi.

Qué hermosa eres , comienzas despacio a sacarte tu velo, te arrodillas y suavemente tus medias dejan al descubierto unos piececitos delicados, color almendra. Tu túnica se desprende de tu cuerpo, la doblas, y la colocas a mi pie.

Se te ve cansada, desdoblas tu cuerpo, te estiras buscando tu sueño, ahora juntos. Tu abrazo me llena de calor, tu sonrisa me devuelve la alegría y sobre todo tu cuerpo me devuelve a la vida.

Es de noche, que rápido han transcurrido las horas, nuevamente comienza el ritual, la túnica, las medias, el velo vuelven a tu figura,  tus rodiilas se enderezan y tu cuerpo se empequeñece.

Estoy sólo, hace frio, el recuerdo de tu calor me adormece, mañana será otro dia.

Gané , perdí por Miriam Podjarny

Publicado: 25/12/2012 en relato
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pokerMe es difícil entender como me he complicado la existencia, estoy casada con un hombre maravilloso al que amo, dos hijos que veo crecer y  soy feliz. Desde hace unos meses me enganché  por  Internet con amigos que me invitaron a entrar a jugar póker con ellos ,me dijeron, se pierde y se gana ,lo importante es que pasamos el tiempo amenamente, y así comenzó…

Al principio gané, perdí, perdí, gané y no sé cuando de pronto la suma de dinero que había perdido era importante y recibí varios mensajes de amenazas. ¿Qué hacer?  ¿A quién recurrir?

A mi esposo, NO, no lo entendería y por supuesto se desilusionaría de su casi perfecta esposa.

Me acordé de mi peluquero, un cincuentón, que en varias oportunidades me contó que no tenía familia y tenía demasiado dinero. Llenándome de valor recurrí a él, le expliqué la situación y prometió ayudarme  casi sin condiciones, solo una: que nos encontráramos a charlar sobre mi vicio, quería estar seguro que esto no se volvería a repetir.

Saldé mi deuda, y una tarde nos sentamos a charlar en un bar cercano a la peluquería, al volver a casa mi marido esa noche estaba muy extraño, al final me dijo: Si me engañas te mato y lo mato. Me reí, que absurdo,  ¿YO serle infiel?  Pensé debo estar muy linda luego de haberme arreglado el cabello para que diga semejante barbaridad.

Pasaron los días, las charlas con mi peluquero me hicieron bien, ya no entro a la sala de juegos, hoy le diré que será nuestro último encuentro, estoy curada.

Salimos de la peluquería, quiero agradecerle todo lo que ha hecho, me doy vuelta, algo me llama la atención, veo a mi esposo, veo el revólver…

TEL AVIV   22/09/1980

Juan:

Desperté angustiada, abrí mis ojos, imaginé tu rostro, un rostro que ya no volveré a ver, y supongo que a través del tiempo se irá difuminando.

Es nítido y duele su ausencia, una ausencia permanente, no volverás, asi lo  afirmaste y lamentablemente, lo creo.

Uno  cree que hay sentimientos indestructibles y sin embargo, no, no es así; de pronto te das cuenta que ese amor no existe.

Despertar sola, no escuchar tu respiracion, no sentir tu cuerpo, son sensaciones nuevas, sensaciones llenas de vacío, ¿cómo acostumbrarme?  Dijiste  “ya no te quiero “y el resto no importa, no me querés y punto,  el por qué no cambiará  nada. El entender no hará que duela menos. El reprocharme conductas,   no producirá el milagro que regreses.

Durante años sentí que nuestra pareja era casi perfecta,  tenía todos los condimentos, diálogo, pasión, confianza, pero no entendí o no vi que el tiempo transformó la relación.

Tus besos comenzaron a  ser distraídos, nuestro diálogo  era mi monólogo, nuestra cama era mi cama, nuestro hogar, solo la casa.

Debo reaccionar, llorar, gritar. Pensar en miles de caminos para olvidarte, para vengarme, para no dejarte ser feliz, tantos caminos a seguir, pero no, estoy aquí, despierta, casi es de mañana y escribo. ¿Para qué?  ¿Tendré el valor de mandarte estas líneas, o tan solo es un desahogo o tal vez será mi última carta?

Releo lo que acabo de escribir y de pronto descubro, que no es una carta ni de reproches, ni de reclamos. Me despido de ti, de años de amor y de costumbres, de abrazos y besos, de caricias y también de gritos, de desencuentros y sobre todo una despedida de mi misma.

Verónica